Experiencias en el Reino de Siam

Tuvimos la enorme suerte de vivir en Bangkok durante dos intensos años que, a todas
luces, se nos quedaron cortos para poder empaparnos de verdad de aquélla cultura
fascinante y lejana.
A pesar de haber viajado bastante, nunca había visto una ciudad tan increíblemente
activa a cualquier hora del día.
El calor sofocante no impide que sus habitantes corran de un lado para otro, que los
mercadillos abarroten las calles o que los carritos de comidas, muy numerosos, sirvan
sus raciones a sus múltiples clientes. La ciudad nunca se para, nunca descansa.
A parte de algunas avenidas anchas, toda la ciudad se organiza en “sois”, pequeños
callejones que llevan sin embargo a grandes edificios residenciales, zonas de recreo o
centros comerciales. Se conduce por la derecha y entre eso, los letreros en tailandés y
la estrechez de estos accesos, resulta algo complicado llegar a destino. Esto, si no se
encuentra uno a un elefante que aprovechando un semáforo en rojo, mete la trompa
por la ventana del coche en busca de un plátano que ya se encarga su domador de
venderte para que se lo des.
Otro mundo.
Pero lo que mas le llama a uno la atención en Bangkok son sus gentes. Personas
educadas todas, amables, sonrientes y solidarios donde los haya. Una sociedad
matriarcal en la que los niños son educados por las abuelas mientras los padres
trabajan para traer el pan. ¡O el arroz! En este caso base de su alimentación.
La comida thai es francamente sabrosa y variada. Abusan del picante que ellos toleran
hasta límites insospechados, pero basta con decir “spicy for farang” (picante para
extranjero) para que lo sirvan con la dosis ideal. Las casas tailandesas suelen tener
unas cocinas pequeñas que sirven fundamentalmente para sentarse a degustar lo que
compran en los carritos de la calle. Al extranjero le cuesta adoptar esta costumbre,
pero acaba claudicando porque lo que sirven en los carritos callejeros, aunque es
importante saber elegir cual, está delicioso y muy, pero que muy bien de precio.
Las compras es otro de los grandes atractivos. Mercadillos hay por todas partes pero
los fines de semana es imprescindible acudir a Chatuchak. Eso sí que es un paraíso para
los amantes de las oportunidades, de los chollos y del regateo…..un plan a no perderse
si lo que te gusta es comprar. Es importante entrar por las antigüedades, los adornos o
los textiles porque si no uno corre el riesgo de acabar entre animales variopintos y
gritones o entre guisos de tremendo aroma y dudosa procedencia. En el ultramoderno tren elevado se llega de maravilla y cualquier persona podrá orientaros para no fallar
en el acceso.
Silom Village es otra opción mas convencional pero igualmente apetecible. Un rincón
cerca de la zona hotelera en el que se concentran tiendas con todo lo que a los
occidentales nos suele gustar. Tiendas como Artisans, Keanlis o la de bolsos de la
esquina, harán las delicias de muchos…o muchas.
Tras las compras un paseo en barco por el Chao Phraya sería el plan perfecto para
después quedarse a comer en el Hotel Oriental o en el Shangri-La. Es este sin duda un
lugar con duende, especial y mágico que no olvidarás.
Hay mucho que ver, pero en todo caso se debe ir al deslumbrante Palacio Real, las
ruinas de Ayutthaya, el gran Templo del Amanecer, el desfile de barcas reales en el
festival Songkran, el mercado de las flores, o a cualquiera de los grandes centros
comerciales thais (Emporium, Central o el Si Phraya-River City famoso por sus
antigüedades), lugares en los que se aprende mucho sobre la idiosincrasia de los
siameses. El respeto y la moderación afectiva en público son importantes para no
chocar con los locales, no hay que olvidar que son en su gran mayoría budistas. Así,
una sesión de cine cualquiera sirve para comprobar el enorme sentido patriótico y el
respeto reverencial –literalmente- que la población muestra por su monarca (antes de la
película suena sin excepción el himno mientras se proyecta la imagen del Rey: es absolutamente obligatorio levantarse y mantener silencio).
Fuera de la ciudad no puede uno perderse Pattaya o mas lejos, Chiang Mai y Chiang Rai
y el tirante a Mae Hong Son. En avión, las animadas playas de Phuket, además de la
exótica Ko Samui o el mítico Hotel Rayavadee en Krabi.
Tailandia es diferente y fascinante, un lugar que vive ejemplarmente entre la tradición
y la modernidad, acogedor y único. Visitarlo engancha, ya que en cualquier viaje se
acumulan anécdotas y vivencias especiales. Un país a recorrer, a solas o en familia,
para descansar o para divertirse, porque cada rincón ofrece una nueva experiencia y se
palpa el respeto, la paz y la amabilidad.
Mi hija nació allí y no puedo describir con palabras lo maravilloso que resultó todo.
Si en algún momento tienes la oportunidad de instalarte allí no la dejes pasar. A parte
del tema turístico que forma parte del día a día por la gran oferta y su constante
evolución, la vida en Bangkok es agradable y fácil siempre que uno aprenda a esquivar
las horas punta de tráfico, que aunque no lo parezca, es posible. La oferta educativa es
buena, hay liceo francés con muy buenas instalaciones, así como colegios ISB
(estadounidense) y británico entre otros. Los hospitales -en concreto el célebre
Bumrungrad- y la atención médica son de muy buen nivel. Hay una comunidad de
expatriados numerosa y variada además de activa y divertida. Es, como digo mas
arriba, otro mundo, pero al poco tiempo de llegar, uno se siente casi como en casa.

 

Anuncios

Acerca de sindemorablog

Si estás residiendo temporalmente fuera de tu lugar de origen te divertirá leer estos artículos y en muchos te verás reflejado. Hemos pasado por esa experiencia y hemos creado este blog para contarla. Asómate a nuestra web www.sindemora.com donde encontrarás servicios de muchísima utilidad mientras estás fuera.
Esta entrada fue publicada en Destinos y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s